Se acabó
- Joder vaya cara. Ni que se te hubiera muerto alguien!
- (Sí, yo mismo.)
Hoy llueve en mí.
No tengo ganas de trepar, la verdad es que ni ganas de ná, tengo ya los nudillos cansados, de quitar cascotes cuando me empiezo a derrumbar, de apilarlos para sombrear, […], que teja en las tejas la lluvia, que a mi me da igual, más difícil para resbalar, más sencillo quedarme enredado.